Por otra parte, la región del Sahara ofrece un enorme potencial turístico mientras que la oferta de alojamiento turístico y de ocios actuales está por debajo de las posibilidades de la región; sin contar el ámbito de los servicios de proximidad y los servicios telefónicos para la clientela (centros de llamadas) multilingües en general y en lengua española en particular.
El proyecto de desarrollo de la región iniciado por el Estado desde 1975 consolida el tejido económico compuesto de los sectores de actividad antes mencionados aplicando una política de animación y de valorización del patrimonio cultural.